Eugenio Ibarzabal

Control mental

Publicado por el 09 Jul 2008

Tengo la impresión de que pocas veces como en esta semana se ha podido comprobar la importancia del control mental a la hora de lograr determinados éxitos en la vida. En una sociedad en la que la cultura dominante insiste en la importancia de cuidar el cuerpo, y que cuando habla de cuidar también el interior está hablando de tomar un yogur, sucesos como los de esta semana hacen ver lo que significa mimar la mente, y con ello la vida interior y los misterios de sus logros. Siempre recordaré la frase de Dostoyevski, que recordando sus diez años en una prisión y hablando a un joven escritor, le dijo lo siguiente: “Allí aprendí a conocerme de verdad, amigo mío. Aprendí a conocer a Cristo, aprendí a conocer al hombre ruso… Mis mejores ideas se me ocurrieron entonces… Oh, si pudieras ser enviado a cumplir una pena de trabajos forzados”… ¡Qué tiene que haber conseguido una persona en esa situación para poder decir luego eso!…

En efecto, lo sucedido con Ingrid Betancourt me interesa profundamente. Bastó que la liberaran para volver a ser ella. ¡Más de uno habrá pensado que no habrá sido para tanto al comprobar su actitud, su aspecto y su desenvoltura!… Y sin embargo, la lección es doble: hasta eso se puede aguantar, y a pesar de ser horrible, parece incluso haberle hecho bien. Misterios de la condición humana, en contradicción flagrante con la cultura dominante. Y junto a ella, el militar que la ayudó en los momentos claves, posiblemente más torturado que ella, y que sin embargo consigue estar ahí, darle de comer y mantenerla viva. Aparentemente tan sencillo, tan eficaz y de consecuencias tan inmensas. ¿De qué se habrá alimentado esa mujer a lo largo de estos años para poderse mantener de este modo?…

Nadal es otro ejemplo. Te lo imaginas con la moral hacia arriba cuando va ganando; te lo imaginas con la moral por los suelos cuando luego va perdiendo; te lo imaginas -o quizá no, de ahí su mérito- jugando con su mente, comunicándose a sí mismo, introduciéndose mensajes y evitando los malos pensamientos. Luego ganó, pero podía haber perdido, porque Federer estaba practicando lo mismo que él. Eso. Cuando le escucho hablar, quiero además pensar que lo suyo es mucho más que técnica.

Mis buenos amigos Josune Bereziartu y Rikar Otaegi han subido una vía muy difícil, salvaje: la “Directa Zaratrusta”, en el valle de Ordesa. Hasta ahora nadie la había subido de esa manera. Me dicen que les ha sido necesario “templar muy bien la cabeza“… Creo que se refieren a un símil que hemos utilizado en los seminarios: parar, templar y mandar. Me envían fotografías. Impresionante. Juzguen. Al parecer se puede hacer, y ellos saben cómo hacerlo. ¡Me siento tan orgulloso de ser su amigo!…

No puedo dejar de mencionar un ejemplo de control mental, pero al revés. Supongo que más de una persona habrá pensado hasta donde han llegado los hombres y mujeres que, con la mejor intención, llegaron a las FARC. Me ha recordado una frase de Solzhenitsin en el “Archipiélago GULAG”: “Para hacer el mal, el ser humano debe creer ante todo que lo que hace es bueno”. Y es que, en este sentido, lo que han hecho con estos secuestrados, me ha recordado lo que otros más cercanos hicieron con Ortega Lara.

Esto es una despedida. Me voy para Santiago de Chile y luego a Buenos Aires, con mi buen amigo Andoni Iñigo del Centro de Innovación Urkide. Vamos a presentar lo que hacemos y, si así lo consideran, ayudar. Hasta Septiembre. Buenas vacaciones.

Visita a Barcelona

Publicado por el 01 Jul 2008

Visita a Barcelona. Centre d´Estudis Jordi Pujol. Agradable conversación sobre preocupaciones comunes. Ellos en torno fundamentalmente a la inmigración. Saben de lo que hablan. Tengo cada vez más la impresión de que las iniciativas que Europa está tomando, a pesar de su eficacia limitada, evitan situaciones que tan solo han estallado en puntos muy concretos. Lo que ocurre en África no tiene solución acogiendo simple y llanamente inmigración. Lo que ocurre en África tiene solución fundamentalmente a partir de los propios africanos y de la implantación de políticas de desprotección en Europa y en general en Occidente, a lo que la inmensa mayoría no está dispuesta. Ese es el verdadero caballo de batalla, a mi parecer. Lo otro son excusas para la descalificación del contrario: acusar de permisivo a la izquierda y de inmisericorde a la derecha. Demagogia, mucha demagogia.

Por cierto, que en Barcelona, cuando hablo del agotamiento de un sistema en el País Vasco, me hablan como de “ya visto” hace cinco años. Me sueltan la palabra “cainismo”. Aprovechamiento hasta el último recodo de lo que hay, rencillas personales, debates internos que solo entienden los que participan. Lo dicho, fin de ciclo, agotamiento y necesidad imperiosa de aire fresco. ¿Pero existe aire fresco en algún lugar?…

Visito empresas y empresas, y curiosamente, veo ánimo, estabilidad y seguridad, salvo en la construcción y en el consumo. Se advierte que la reconstrucción que se hizo en los noventa, dramática, las fortaleció y las preparó para retos que sobrepasaban el tiempo inmediato.
Sigo la Eurocopa, cómo no, y pienso en Luis Aragonés. Me acuerdo de lo que se dijo de él y de lo que ha conseguido ahora, haciendo lo mismo que le criticaban entonces. ¿Por qué entonces no y ahora sí?… Si hubiera dimitido entonces se hubiera justificado el éxito actual como debido al siguiente entrenador. A veces, lo único que hay que hacer en la vida es aguantar.

Como con un gran amigo con el que, a pesar de estar de ciento en viento, siempre reímos y siempre terminamos “hablando en serio”. Al final, lo acepta, todo es tan sencillo como que necesita encontrar un quehacer que tenga sentido. Hoy se aburre, y el aburrimiento es peligrosísimo. Nunca he entendido esa pasión de algunos por jubilarse. ¿Ya sabes lo que vas a hacer luego?, les pregunto. Tantas cosas, me replican satisfechos en un primer momento. Les contesto que subir montes no dura más de una semana. ¿Qué es lo que quieres hacer luego que no lo puedas hacer hoy?…

He pasado una semana estupenda leyendo a Stendhal. Me gusta, lo sé, No soy nada objetivo. Consiguió hacer, básicamente, lo que le dio la gana: creer, descreer, viajar, escribir, leer, estudiar el comportamiento humano y estar enamorado constantemente. Y con poco dinero. Siempre he tenido la impresión de que su “piel de mujer” le salvó de lo grosero y de lo vulgar. Me ha interesado siempre su relación con las mujeres, aunque no ha llegado a divertirme como la de Flaubert con Louise Colet. Un buen libro para el verano y para alguien que le guste su obra es la biografía de Flaubert escrita por Henri Troyat. Por cierto, acabo de leer el libro de Luis Bassats, “Confesiones personales de un publicitario”. Me hubiera gustado que escribiera más decepciones, problemas y vivencias duras. Pero es como si hubiera dicho: ¿para qué?…. Algo más que agradable…

Un sueño

Publicado por el 24 Jun 2008

Si me preguntaran cuál es mi sueño contestaría lo siguiente: ayudar a combatir el sufrimiento, el malestar de las personas –su Cansancio Mental Continuo- y colaborar a que encuentren la paz… sin necesidad de que tengan que ir al psicólogo o al psiquiatra. Quiero explicarlo bien: creo que la psicología y la psiquiatría están para lo que están, y vaya por delante mi admiración por la labor que efectúan. Pero hay unos tramos que no son ni de psicología ni de psiquiatría, sino de enfrentarse al sufrimiento, conocerse un poco, simplificar, encontrar un porqué y poner un poco de orden en la vida de uno. Combatir el sufrimiento no ha de ser tarea exclusiva de ellos; combatir el sufrimiento es tal vez la tarea en la que nadie nos puede sustituir.

Creo que en la actualidad se envía con demasiada facilidad a las personas hacia el psicólogo o el psiquiatra, ya desde niños. Es el camino más fácil, para los que sufren y para los que toca ayudar, que no hacen en realidad sino renunciar a su obligación.

Al final, hay tres cosas: voluntad, capacidad y medios. La cultura dominante pone primero los medios, luego la capacidad y finalmente la voluntad. Creo que el orden es exactamente el contrario.

A la luz de lo que observo cada día, creo cada vez más que la cuestión fundamental es tomar como referencia en la vida hacer lo que nos toca en lugar de lo que nos apetece o sale de nosotros en cada momento. Lo digo porque, a lo más que podamos aspirar, es a aprovechar a disfrutar, ensanchar y desarrollar aquello que la vida nos ofrece en cada momento.
– Sé que lo que nos toca, por duro que sea, puede llegar a llenarnos.
– Sé que seguir lo que nos gusta en cada momento, sin tener en cuenta lo que nos toca, nos puede ocasionar mucho sufrimiento. Un sufrimiento que finalmente no compensa.
– Sé que seguir una vocación o un sueño, no es hacer lo que nos gusta, sino asumir lo que nos ha tocado hacer.
– Sé que el disfrute viene al final, y casi nunca al principio.
– E intuyo que cuando un torero dice que no le importa morir en el ruedo, un montañero en una pared, o una actriz en el teatro, no lo dice porque es lo que le gusta sino porque asume que debe permanecer allí donde, no se sabe muy bien porqué –ni él ni casi nadie- le ha tocado estar.

Intuyo un itinerario de innovación personal que pasa, a mi juicio, por lo siguiente: asumir y aceptar, renunciar a todo lo que impide ver bien, enfocar y hacer bien las preguntas, asumir y hacer lo que toca, luchar con el ego, descubrir y disfrutar. Algo así.

He seguido con atención lo que ha ocurrido en Irlanda: a mí me parece que han hecho lo que les gustaba en lugar de lo que les tocaba hacer. Han pensado solo en ellos mismos y a corto plazo. En realidad, el corto plazo es un pensamiento que tiene como final uno mismo. Y estoy absolutamente en contra de que la única reacción sea preguntarse: ¿qué ha hecho mal Europa para que los irlandeses hayan reaccionado así?… Entre otras cosas porque Europa somos también vd. y yo. Tendremos que efectuar la autocrítica correspondiente, claro que sí. Pero los que, llegado el momento de dar, olvidan la ayuda que han recibido y la generosidad prestada, merecen la respuesta adecuada. Como decía Daniel Cohn-Bendit recientemente: “El resultado del referéndum tiene que tener consecuencias: si se dice que no, se sale de Europa”… ¡Con lo bien que me caían los irlandeses!…

Desde Roma

Publicado por el 16 Jun 2008

Aprovechando un descanso en Madrid, me veo la muestra “Los Horrores de la Guerra”, de Goya. Me gusta mucho la pintura, y de siempre he tenido más pasión por Velazquez y por Rembrandt. Pero ya no. Tengo la impresión de que Goya lo captó todo, se enteró de todo y se atrevió a ir hasta el final. Nos mostró tal y como somos. Nos retrató a todos, o al menos, como podemos llegar a ser todos, los unos y los otros. Es como si nos mostrara un espejo. Se aprende más en una visita a esta colección que leyendo decenas de libros memorables. Por favor, si tienen la oportunidad, no se lo pierdan.

Entrevistas con dos buenas empresarias. Lo han conseguido todo: ser eficaces, humanas y femeninas. Aprendo. Insistencia en hacer bien lo primero, dejar los marcos claros desde el principio, focalizar en lo que toca en lugar de en lo que gusta, explicar lo que se cree sin miedo y mantener siempre los acuerdos. Funciona: no hay más que ver sus empresas.

Asisto a un acto de presentación de la memoria de una compañía. Acuden representantes institucionales. Discursos. Me pueden gustar, inspirar y entretener unos más que otros. Hasta ahí no hay problema. Lo que me pregunto es porqué, en algún caso, se hacen referencias chistosas y de mal gusto en relación con Dios. Se puede creer o se puede no creer. Nos toca respetar. También toca respetar la fe de los creyentes. De la misma manera que no tenemos porqué aceptar bromas de mal gusto sobre la mujer, los homosexuales, las culturas de personas de otras razas o ideologías diferentes a la nuestra, me parece que lo mismo debería ocurrir sobre las creencias religiosas. Será tal vez una minoría más; de acuerdo. Pero eso no impide dar por supuesto que todos los miembros de la sala piensan como uno y poder decir lo que venga en gana. Es una opinión más. En este caso, la mía.

Escribo desde Roma, donde estoy escribiendo, paseando y comiendo bien. Había olvidado el maravilloso olor del jazmín. Por cierto, no olviden este restaurante si se animan a venir un día por aquí: “Nino”, Vía Borgognona 11. Muy cerca de la Plaza de España. Un auténtico placer. Volveré a casa con una conferencia y un seminario nuevo. “Volver a empezar” se convertirá en un seminario a partir de Septiembre, y un adelanto será la conferencia en Urkide del próximo miércoles 18.

La mar de bien.

Pensando en Hillary

Publicado por el 09 Jun 2008

Comenzamos a trabajar varios proyectos de innovación con empresas. Una es Kulturbide SL. Se dedican a cosas que es la primera vez que tocamos, como son los Deportes de Aventura, entre otras cosas. Y si además de nuevo, te encuentras con gente joven y animosa, la verdad es que uno no sabe bien si les ayudas a ellos o más bien son ellos los que le ayudan a uno, contagiándonos su entusiasmo. Un verdadero placer.

Hace tiempo que no compro periódicos durante la semana, salvo excepciones. Sin embargo me gusta leerlos mientras como sólo en mi restaurante preferido, un vegetariano. Un consejo es leerlos, si se leen, al mediodía, o mejor incluso a la noche, para comprobar que si por la mañana parece que se cae el mundo al leer algunos titulares, a lo largo del día el mundo no solo se sostiene sino que incluso no parecen afectarle mucho algunas de las calamidades con las que algunos medios nos deleitan cada día. Pero si no se leen, tampoco pasa nada. A las pruebas me remito. En todo caso, es tal la sensación de que la irresponsabilidad y el egoísmo se han adueñado de nosotros, que a veces no leer prensa es simplemente decir NO y resistir al desánimo y a la desolación.

Estamos terminando el Plan Estratégico de Irun, y me está llamando la atención la serenidad de los equipos. Si se ofrece un sistema de trabajo, la gente nos encontramos cómodos. Opinamos, observamos otros comentarios, algunas veces incluso cambiamos de opinión y aprendemos de los demás, se llega a gusto a una opinión mayoritaria y se sigue adelante. Sensación de que hemos aprovechado la tarde. A veces hay que ser un poco tosco por parte del facilitador para cumplir los horarios, pero hasta esto creo que nos gusta: salir a la hora con los deberes hechos.

Esta semana me he acordado mucho de Hillary Clinton. He recordado cómo algunos dijeron que iba a ganar y por qué, y cómo esos mismos han justificado que haya perdido y por qué. Nada que ver lo uno con lo otro. ¿En el fondo, no es un triunfo que haya perdido ante alguien que representa un grupo todavía más marginal?… Y ahora todo el debate, en apariencia, se ha convertido en cómo encontrarle una salida personal. Imagino su sufrimiento de orgullo herido. Le deseo lo mejor. Pero la vida nos ha demostrado también, una vez más, que no todo está ganado o perdido de antemano. Es por eso que me agrada lo ocurrido con Obama; por eso, y porque muchos jóvenes negros no van a tener excusas para poder decir que no tienen futuro. En este sentido, el triunfo de Obama es ejemplar.

Ha muerto Pierre Fougeyrollas. Si ya sé que no lo conocen. Pero yo sí: fue un autor que me sirvió de introducción al marxismo, cuando era joven. Felizmente, lo ponía en cuestión. Pero mi sorpresa ha sido grande al ver la evolución ideológica de este hombre: desde el cristianismo, pasando por el marxismo, renegando de él, luego la defensa de la negritud y finalmente volviendo a un cierto comunismo final. ¿Cuando uno pasa por cinco o seis sitios diferentes, cómo puede seguir aún pontificando?…

Como con una amiga, que me cuenta cómo ha perdonado la infidelidad de su marido, y me quedo aún más admirado de ella. Pero lo que más me llama la atención es observar que, al perdonar, se ha liberado del dolor que padecía. ¿No será que perdonar, lejos de ser la muestra mayor de entrega, sacrificio y olvido de uno mismo, es la cosa más racional y práctica que se puede hacer para sobrevivir en este mundo miserable y mezquino?… Alguien dijo que “lo moral es lo conveniente”. Supongo que se refería a eso. Era un hombre que sabía de lo que hablaba. Era Marco Aurelio.

Resumen de la semana

Publicado por el 02 Jun 2008

Comienzo la semana con una reunión de equipo a las 8.30 de la mañana. Me habían indicado que están muy ocupados y que han de terminar para las 11.30. Al llegar a la reunión veo tales caras de desinterés que cambio todo el plan de trabajo. Consciente de que buena parte de ellos no quieren hacer nada, tomo la iniciativa y lo hago casi todo. Resultado: termino la reunión para las 10 de la mañana. Se quedan sorprendidos, al tiempo que yo pienso en cómo serán en sus respectivas casas. Leo las evaluaciones. Hay de todo, pero hay quien me pone un 2. Por cierto: todas las posibilidades de mejora que proponen son las que tienen que hacer los demás. No quisiera estar en su piel.

Charla con Josune Bereziartu y Rikar Otaegi. Preparamos nuestra próxima conferencia juntos en Vitoria y hablamos de la muerte de Iñaki Ochoa de Olza, al que conocían bien. ¡Qué generosidad la de los montañeros que intentaron salvarle!… Murió por intentar escalar una vía más difícil. Ha hecho y vivido la vida que quiso, practicando lo que le gustaba y sabía hacer, humildemente, sin hacer daño a nadie.

Nuevo equipo por la tarde. Me encuentro con algún joven que me impresiona por su madurez. Es como si dijeras: “éste sabe lo que quiere”. Le preguntas por qué se dedica a lo que se dedica, y me contesta que por ideas, y me las cuenta. Hay de todo, pero también hay gente así.

Entrevistas con altos directivos y gentes de empresa. Una preocupación que late: ¿merece la pena estar tirando todo el santo día de los demás?… Unos solo tienen obligaciones y la gran mayoría derechos. Cuando salgo de alguna de las entrevistas, me pregunto: ¿no se irá a producir en algún momento la rebelión de los líderes, como si llegaran a decir: hasta aquí hemos llegado?… Leo los resultados de Institutos de sondeos en Francia: no hay una mayoría clara que apoye las reformas en Francia. Es muy posible que incluso al Gobierno más comprometido una mayoría de la sociedad le puede dejar complatamente solo. 56% de los franceses no parece estar de acuerdo con que disminuya el número de funcionarios. Increíble pero cierto.

Sesión de “coaching” con un directivo. Alguien especial. Valores. Me impresiona. Qué placer es trabajar con gente buena.

Un entrevistado me indica que no quiere hablar más de amenazas, sino exclusivamente de oportunidades. Le comprendo tan bien… Es la ley del “boomerang”. Lanza todo lo que se te ocurra. Aprovecha lo que tengas delante, siempre y cuando creas que puedes aportar algo. Funciona. O al menos, es lo que me ha funcionado a mí. Una amiga me deja un viejo libro de Dale Carnegie, encontrado en una biblioteca de su abuela. Lo leo y me agrada. Si está ya todo dicho, pienso, y además de una manera simple, práctica y con ganas de ayudar. En ocasiones, la aportación de los europeos es sembrar dudas y complicarlo todo. En el fondo, falta de compromiso. Excusas para no hacer. Por eso unos tiran hacia delante y otros se estancan.

Entre amigos y entre hostiles

Publicado por el 26 May 2008

Agradable cita en un caserío maravilloso con viejos alumnos. ¡Qué más se puede pedir!… Jaime, Xabi, Marina, Aner, Josune… Son jóvenes, se ríen, cuentan cosas nuevas, están comprometidos, dicen lo que piensan… y encima algunos de ellos cocinan francamente bien. Tal vez ellos cargaron pilas conmigo hace años; ahora soy yo el que las cargo gracias a su compañía. Sin embargo, y a pesar de la diferencia de edad, una preocupación coincidente, ellos y yo: el ansia de seguridad que manifestamos, como si necesitáramos tener asegurados los treinta años siguientes para empezar a vivir el presente y permitirnos tomar algún riesgo hoy. Siempre he escuchado que una persona que envejece se caracteriza, entre otras cosas, por primar ante todo la seguridad. Ahora da la impresión de que la sociedad envejece más pronto, porque piensa a pensar en términos de seguridad mucho antes. En realidad, en ocasiones, al escuchar algunas opiniones –y no precisamente la de mis amigos- da la impresión de que algunos no han sido jóvenes nunca: han pasado directamente de la infancia a la vejez. Estoy seguro de que exagero. Ojalá sea así.

Y mientras tanto, equipos, equipos y equipos, y en ellos personas, personas y personas. Contaré algunas experiencias:

  • Los que peor se comportan, los menos generosos y los más pobres en ideas son precisamente los que se muestran luego más agresivos. He llegado a la siguiente conclusión: se cargan de agravios para justificar su actuación. Cuanto más pobre es su actuación, más agresivos necesitan mostrarse. Se trata de atemorizar al contrario para evitar que alguien les ponga en evidencia. Contrapesan su falta de generosidad con ofensas que sólo ellos entienden.
  • Si es concreto lo que se alcanza, tratarán de ampliarlo hasta que abarque tanto que sea algo general e inalcanzable. Y si es general, dirán que es muy poco concreto.
  • Si observan que se está llegando a una alternativa que puede afectarles, dirán que está muy bien pero inmediatamente tratarán de introducir todos los “y si”s posibles, tratando de demostrar que se trata de algo que no resuelve todas y cada una de las posibilidades que puedan darse, sean éstas excepcionales o no. O se arregla todo, hasta lo que aún no ha ocurrido, o nada. Lo que tratan de lograr es que no se haga nada, obviamente.

Paciencia y distancia.

De Sicilia a Barcelona

Publicado por el 12 May 2008

Vengo de Sicilia donde he pasado unos días recogiendo materiales, dejando funcionar a la intuición, comiendo estupendamente bien y paseando por algunas de sus ciudades. Iba bien orientado por mi buena amiga Renata Piazza, y Taormina, Siracusa, el Valle de los Templos de Agrigento, Trapani y sobre todo la amabilidad de la gente siciliana, fueron argumentos más que suficientes para recobrar la perspectiva, descansar y disfrutar mucho. Altamente recomendable.


Luego la vida me ha mostrado sus colores más diversos, con fallecimientos muy cercanos, que me han hecho recordar aquello de Montaigne: “aprender a vivir es aprender a morir… y aprender a morir es aprender a vivir”… Es difícil mantener en esos momentos el perfil del espectador, pero dudo que haya momentos en los que las lecciones son más evidentes. Veremos cuánto nos duran…

Y luego Barcelona. La última conferencia del circuito, en compañía esta vez de María Vasco, auténtica, lo mismo que su marido José Antonio, ambos marchistas y personas ejemplares. Saco una conclusión. Si algo ha llegado a las más de mil personas que han asistido a estas conferencias, es la reflexión sobre “haz lo que te toca; no lo que te gusta”. Es más, he tenido la impresión, por las reafirmaciones que he recibido, que el mensaje que me enviaban muchos era algo así como: “no te lo reconoceré en público, pero estoy totalmente de acuerdo. Es la manera de que la sociedad sea habitable. Continúa por ahí”. Estoy pensando en plasmar todo ello en un pequeño libro. De hecho, ya he escrito el primer capítulo.

Pero lo que más me está llamando la atención son algunas lecturas del libro “Volver a empezar”. Son bastante los que están haciendo una lectura autobiográfica del autor. Diré algo: todo lo que ahí se dice es verdad; todo lo que ahí se dice es falso; y ambas cosas, curiosamente, son ciertas. Creo que en el fondo es una versión actualizada de la parábola del hijo pródigo. Y punto. Pero para escribir eso, uno necesita armarlo de recursos propios, y uno tiene los que tiene, y los aprovecha. Me gustaría que cuando uno trata de señalar algo con el dedo, los lectores no se quedaran mirando al dedo. Es anecdótico. Y no van a acertar. Al final, uno ya no sabía qué era mío y qué no. En consecuencia, difícilmente lo van a saber otros.

Conferencia en Madrid

Publicado por el 28 Abr 2008

Nueva conferencia. Esta vez en Madrid. Cuatrocientas personas. Un ambiente formidable. Esta vez en compañía de la regatista olímpica Theresa Zabell, voluntad y constancia hecha mujer. Un ejemplo. Pocas veces he tenido la sensación tan rotunda de estar cómodo dando una conferencia; como si todos -publico y ponente- fuéramos un mismo equipo que simplemente comparte experiencias. Hay silencios en los que te das cuenta que todos estamos “ahí”. Vivimos tan dispersos, cuando no enfrentados, y de repente logramos una cierta conjunción y unanimidad. Emocionante. La impresión que da es que finalmente a todos nos pasa lo mismo, que la naturaleza humana es lo que es y que nos hacemos sufrir mucho, pero también que se pueden hacer cosas, que esas cosas funcionan, y que al final del camino, cuando llegue, sólo quedará la satisfacción de poder decir: “al menos, por mí no quedó”…

Un gran amigo y gran persona, al que quiero mucho, me escribe a vuelapluma sus impresiones del libro “Volver a Empezar”:
“ Parece que es el prójimo el que nos salva de casi todo, el buen “prójimo”. Y que el prójimo aparece cuando tiene que aparecer. Cuando a uno no le quedan más narices que escuchar, que no oír. Que hay esperanza para cambiar. Que se puede mirar otra vez la foto de tu propia historia pero con mayor agudeza visual, sea grande o pequeña, y que siempre hay detalles que mirar. Olvidarse de grandes enfoques y saber contemplarlo mejor. Que la intuición es sana y también la reflexión. Y que me ha gustado leerlo……y que de vez en cuando leeré esas “páginas con la esquinita doblada”.

Me emociono al observar que tocas, que te reconocen que les has tocado y que, lejos de molestar, da la impresión de que les ha hecho bien. ¿Qué más puedo pedir?… Esta semana, no sé porqué, ha sido semana de grandes reconocimientos: cartas, regalos, frases agradables que no tengo duda alguna de que son sinceras, y mucha gente amable alrededor. Para colmo, un grupo ecologista al que me toca escuchar y entender sus razones, apasionado y respetuoso conmigo, termina regalándome una caja de sidra y un buen queso. Pocas veces puedo decir con más fuerza que, a veces, trabajar puede convertirse en un gran placer.

Leo las declaraciones de Benedicto XVI en los EE.UU. a propósito de los abusos sexuales cometidos por algunos sacerdotes. Pide perdón, habla de reconciliación, de amor auténtico, distinguiendo homosexuales de pederastas, matizando y precisando. Me gusta. También me gustaría que los obispos españoles hablaran más de amor, de reconciliación y de perdón, que distinguieran y que precisaran. Pueden hacer tanto bien…, o tal vez mejor, pueden evitar tanto mal…

Me voy a Italia, y no precisamente porque haya ganado Berlusconi.

Conferencia en San Sebastián

Publicado por el 20 Abr 2008

En un ambiente formidable, con el Kursaal lleno, en torno a las seiscientas personas, desarrollé la conferencia sobre “Innovación Personal”, precedida por la de Josune Bereziartu. A continuación, he aquí algunas de las ideas expuestas:

1.- Asume lo que te toca; no lo que le te gusta.
2.- Clarifica bien en qué consiste tu trabajo, y hazlo al principio. Esto vale también para que lo hagas con los que trabajan contigo.
3.- Aprende a hacer bien las preguntas.
4.- Ensancha el ahora si es que quieres aprovechar tu tiempo.
5.- Identifica momentos de paz y momentos de turbulencia. No tomes decisión alguna cuando te encuentres “revuelto”.
6.- Aprende a discernir bien.
7.- Descubre para qué vales.
8.- El enemigo es el Ego. Descúbrelo y compruébalo.
9.- La innovación tiene como base el orden y la disciplina. Son las dos caras de la moneda de la mejora.
10.- Una vez clarificado el qué no le des más vueltas, y concéntrate en el cómo.

Libro distribuido y a la espera de comentarios. Ahora, a por la conferencia en Madrid, el próximo jueves. Uno ha hecho lo que le tocaba. El resto ya no depende de mí. En todo caso, “que me quiten lo bailado”…

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.