Eugenio Ibarzabal

ETTY DE NUEVO.

Publicado por el 18 Jul 2022, en Sin categoría

Vuelvo a Etty Hillesun con motivo de un nuevo libro sobre ella, escrito esta vez por Ana Martín Echagüen.

Mira que es difícil hacer un nuevo libro sobre Etty, pero Ana María lo ha conseguido, porque ha desmenuzado como nadie el proceso espiritual de esta admirable holandesa. Paso a paso. No es casualidad su tercera edición.

Asistí a su presentación en Bilbao, donde, una vez más, pude comprobar que los hombres no cubrían el cinco por ciento de los asistentes, tal y como suele suceder en tantos eventos. ¿Pero qué nos pasa a los hombres hoy?

Etty es para mí una fuente de inspiración vital. Si me preguntaran: cita a alguien ejemplar, no lo dudaría, y citaría a Etty Hillesum.

¿Por qué? Porque es muy fácil estar bien cuando se está bien; lo verdaderamente difícil es estar bien cuando se está mal. Y si ese estar mal es vivir en el infierno, es decir, sufrir el mal extremo, el mérito es aún mil veces mayor.

Y esta mujer lo consiguió. Cautiva en un campo de concentración con su familia, pendiente de ser trasladada a Auschwitz, donde sabe lo que le espera, esta mujer dice, escribe y nos repite una y otra vez que la vida es bella, a pesar de todo. Lo cree y actúa en consecuencia. No está loca; al contrario, sino bien cuerda. La diferencia es que ella es capaz de ver lo que otros no vemos, y eso que ve le va a sostener.

Definitivamente.

Ni ha sido ni es una ñoña engañada por alguna otra persona, como tal vez el niño de la película “La vida es bella”, sino una joven de vida compleja, que se ha equivocado, caído y levantado innumerables veces. Es, pues, una de nosotros, que habla y piensa como una de nosotros. Pero, aquí está la distinción:  no responde ni vive como nosotros; a diferencia de lo que hacemos muchos, consigue que la esperanza venza a la desesperación, transformando así su vida y haciéndola diferente.

No es lo que logra, pues es una historia de fracaso y derrota total, sino lo que hace, que es inmenso, significativo, referencial.

No es la meta, es el camino.

Y aquí reside lo fundamental: si es capaz de hacerlo en semejantes circunstancias, ¿cómo no vamos a ser nosotros capaces de hacerlo en las presentes circunstancias, que nada tienen que ver ni con lo que le ocurrió a ella ni con lo que están sufriendo algunas gentes en Ucrania hoy?

Eso es lo mejor de esta historia y de esta mujer; demuestra que se puede. Es más, sabe que esa es su misión en la vida: mostrar que aún en las peores circunstancias, en el mayor de los sufrimientos, al parecer, hay un sentido que algunos encuentran y que es capaz de iluminarlo todo.

Es también una denuncia de nosotros mismos en la actualidad: nuestras quejas de hoy se muestran ridículas, patéticas, mezquinas, impresentables; no nos estamos enterando de nada. Y así, desgraciadamente, hasta el final.

Podría pasar horas reseñando citas, frases y momentos de Etty. No lo haré.

Tan solo diré que ya me ayudó en su momento y que he observado que su lectura y su contemplación me han vuelto a ayudar hoy. ¿De cuántas vidas, libros y personajes podemos decir lo mismo?

Yo, al menos, de muy pocos.

Una compañía excelente para este verano.

Porque, a pesar de todo, nos lleva al límite para luego dejarnos allí bien.

Comentarios

  • Rafa Agirre

    Eugenio…, la meta es el camino, el camino es la acción, la acción es el poder del ahora. No conozco a la autora; me quedo con el dato. Budismo y taoísmo, son para mi como el Yin-Yang, necesario, básico, para entender quienes somos, hacia donde vamos y de dónde venimos. Primo Levy escribió una trilogía, imprescindible para comprendernos, como especie, (homo sapiencia?); especie antropológica, cultural, social, diversa… En fin…


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