Eugenio Ibarzabal

A propósito del entretenimiento

Publicado por el 08 Nov 2010

La persona es un ser que necesita estar entretenido: es el “pan y circo” de los romanos, en este caso el circo. Necesitamos ocupar el tiempo y justificar así nuestra existencia. La cuestión es en qué. Y es sabroso observar cómo justificamos eso que hacemos, no como un interés personal, sino como si de un interés general se tratara. O dicho en otras palabras, es la mar de curiosa la película que con frecuencia nos montamos.
Les recomiendo que traten de hacer el siguiente juego: cada vez que contemplen una queja o reivindicación, observen cómo, en el fondo, hay un interés personal que, sin embargo, se presenta como si de un interés más o menos público se tratara. Y en todo caso, observarán como se aduce una razón de carácter moral. Identifiquen un ejemplo, analícenlo y verán.
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Un ejemplo interesante es la de algunos funcionarios. Mi experiencia de trabajo con ellos me indica que pocos trabajadores están igual de bien, y sin embargo, en pocos lugares se advierte un absentismo mayor, señal inequívoca de malestar, desmotivación y fraude. Están metidos en una carrera por la seguridad y la comparación con el de al lado, carrera que en sí mima no tiene fin ni ofrece solución definitiva alguna. Muchos de ellos, nunca terminarán de estar finalmente bien: siempre habrá algo que se les debe. Y es que algunos están entretenidos en cosas malas. No hay proyecto personal ilusionante, ni ganas de servir a un receptor, ni resultados a conseguir, ni algo que mejorar, ni reflexión que hacer, ni nada que cambiar en el propio trabajo, razones todas por las que suelen estar satisfechos los buenos funcionarios, que son un montón.

Obsérvese como la mejora de la calidad del servicio, que es lo que se aduce en teoría, esconde con frecuencia la mejora de las condiciones laborales de los que trabajan en ese servicio. Decimos una cosa, pero en el fondo es otra. Unos están entretenidos en cosas buenas y, aunque el trabajo sea duro, saben lo que es la satisfacción, mientras otros están entretenidos en cosas malas y no hay más que verles la cara y escuchar su “agradable” conversación. Como prueba, la diferencia de cómo dicen que iban antes a trabajar y cómo van ahora, al cabo de unos años. Y uno se pregunta: ¿ha cambiado el trabajo o has cambiado más bien tú, porque, en principio, las condiciones actuales son mejores que las de antaño?…

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Unas preguntas formidables son las siguientes:
– ¿En qué estás ahora entretenido?…
– Y eso en lo que estás, ¿te hace bien o te hace mal?…
– Y si te hace mal, ¿por qué no lo dejas?…

Acabo de ver una película que no vale gran cosa, pero como la actriz es Juliette Binoche, uno deja de ser objetivo y acude sin dudar. Se llama “Copia certificada”. Y al final nos preguntamos: ¿por qué se entretienen los protagonistas en hacerse daño, en lugar de pasar un estupendo rato juntos?… Misterios de la vida: pues porque somos así.

Tengo para mí que si de algo son responsables los sindicatos es en focalizar a las gentes hacia unas dinámicas de comparación y egoísmo que hacen, a los que dicen defender, más infelices aún de lo que eran antes de iniciarse la reivindicación.

Me ha llamado la atención con las huelgas en Francia la actitud de los estudiantes. Decían salir a la calle porque si se alargaba en dos años la edad de jubilación, ellos se incorporarían dos años más tarde al mercado de trabajo. Es algo así como decir: “quítate tú para que me ponga yo”. Eso sí, el discurso hablaba de solidaridad con los derechos de los trabajadores. Mal entretenimiento el suyo.

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Cuando repaso el mejor momento de la semana, me quedo con una conversación con una amiga, muy enferma, que se mostraba la mar de entretenida interesándose y preguntándome por mí, quien se supone que estaba allí para entretenerla a ella. Me sentí muy tocado.

Y hablando de entretenimientos, he comenzado a leer “Felipe II”, de Geoffrey Parker. No les puedo decir mucho porque todavía va por la segunda esposa –tuvo cuatro a pesar de lo poco saleroso que era-. El libro es de esos de pasta dura, pesan mucho y se hincan en la tripa, por lo que merece la pena esperar a la edición de bolsillo. Pero algo me dice que voy a aprender mucho sobre las malas consecuencias que sobre el pueblo tuvieron los malos entretenimientos de los monarcas absolutos de la época. Prometo continuar.

Tea Party

Publicado por el 04 Nov 2010

Los europeos respondemos con frecuencia ridiculizando primero a los americanos y luego, al cabo de los años, copiando lo que nos parecía antes tan ridículo. Más allá de la demagogia y -estoy seguro- de intereses económicos muy concretos, los que se han movilizado tras el Tea Party nos plantean cuestiones que merecen la pena ser contempladas con respeto, a pesar de que sus respuestas no coincidan tal vez con las nuestras.

¿Tiene sentido defender que el estado puede estar gastando en lo que no debe?… Es algo que piensan muchos, incluso aquí. ¿Y en qué debería gastar menos?… Pues lo que el Tea Party nos viene a decir es lo siguiente: “estado, no quiero que me des determinados servicios, no quiero pagarte más impuestos por ello; ya me arreglaré yo a través de la vía que sea, y seré responsable de lo que me suceda, para lo bueno y para lo malo”… Hay una enorme desconfianza sobre la eficacia de la gestión de la administración, como aquí, y planea el temor de que el estado pueda estar dando un peor servicio, con menor elección y a la postre más caro. O dicho de otra manera: “soy un cliente, tengo derecho a elegir y no quiero que seas mi proveedor”. Punto. Otra cosa muy diferente es que uno deba contribuir en solidaridad con otros.

¿Pero quién y cómo se decide ese crecimiento de la administración?… Muchos tenemos la impresión de que el incremento del funcionariado, las OPEs de aquí, no es algo que sea decidido por vía parlamentaria y democrática, sino que, con frecuencia, es más bien el fruto de las exigencias de sus propios representantes sindicales y con la aquiescencia de responsables políticos que mañana están fuera y que lo único que tratan es evitarse responsabilidades y un posible enfrentamiento.
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Y estas reflexiones valen para sectores fundamentales como son la medicina, la educación, la incentivación económica o los servicios culturales. Obsérvese la diferencia de actitudes: por nuestros lares lo que se hace es exigir más y más a la administración; y allí lo que algunos están planteando es que dé menos. Más allá de llamarles “tarados mentales”, como he escuchado esta misma mañana a un comentarista “racional y progresista”, ¿por qué no pensar que hay también gentes con la mejor intención que tienen sus razones y que no tienen por qué ser gente de dinero, sino simple clase media que opinan de este modo?… Si a eso se le añade que en América no se ven los frutos de los dos años y sí al contrario el posible aprovechamiento que se pueda efectuar de estos servicios por parte de algunas gentes que “viven” de ellos, se entenderá más y mejor lo que ha ocurrido.

¿Es razonable lo que ocurría hasta ahora en Inglaterra, donde cada niño al nacer, sea de la familia que sea, recibía un dinero, lo necesitara o no?…. Cameron ha acabado con esa donación de carácter universal, y muchos lo han entendido. Hay que ayudar a quien lo necesite, y no hay que ayudar a quien no lo necesite. Creo que no todo es tan sencillo como decir mercado sí o no, izquierda o derecha, sino que es también cuestión de asumir nuestra propia responsabilidad, o dicho de otra manera: hacer lo que nos toca.
Son muchos en América los que no quieren europeizarse, aunque a algunos europeos les resulte esto incomprensible. Lo siento, no somos tan ejemplares para otros. Y veremos el tiempo que tarda en que algunas de esas ideas terminen acampando en Europa, porque ya no es Gran Bretaña, sino también Suecia donde están comenzando a pasar muchas cosas que no queremos ver aquí. Si quieren que les diga la verdad, cuando he sabido que se van a transferir más competencias al Gobierno Vasco, con lo que estoy totalmente de acuerdo, he pensado también: “no sé si habrá mejor servicio o no, ojalá que sí, pero lo que sí sé es que habrá más funcionarios exigiendo de inmediato la equiparación con los mejor pagados”…
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No soy, créanme, un liberal; me encanta Obama, al que creo alguien con un enorme mérito y buena voluntad, al que deseo lo mejor, Y por otra parte, sé que se trata de un acontecimiento coyuntural y que se repite en la mitad de cada mandato presidencial –como le ocurrió a Clinton y a Bush. Estoy seguro de que Obama puede superar este mal trago, de la misma manera que hizo Clinton, que a pesar de su final es hoy considerado como uno de los mejores presidentes americanos.

Todo tiene ventajas e inconvenientes, y lo que no podemos hacer es insistir sólo en las ventajas de lo nuestro y en las desventajas de la posición de los otros. Hay que contemplarlo en términos de saldo final. Lo que no me gusta es esa falta de respeto hacia la opinión de los otros, esa pretendida superioridad de algunos de aquí, esa negativa a tratar de entender el porqué de lo nuevo si es que no coincide con nuestras posiciones intelectuales y morales. Que lo nuevo no es sólo lo que coincide con lo que pensamos; lo nuevo es lo nuevo, guste o no. Y lo viejo, también.

Tras un Taller de Innovación Personal

Publicado por el 25 Oct 2010

El pasado fin de semana, del 22 al 24 de Octubre, se celebró el Primer Taller de Innovación Personal. Fue una experiencia inolvidable. Aunque la evaluación fue de 9.48, creemos que se puede mejorar. De hecho, vamos a introducir un par de cambios. El hecho de ser un grupo reducido y el lugar, Loyola, son ventajas adicionales.

Lo diferente en el Taller es que cada cual va con su problema o preocupación que no sabe cómo encarar. No dice en ningún momento de qué problema o preocupación se trata, ni al facilitador ni a los compañeros de grupo. Y el taller le ofrece método, y sólo método, para poder enfocar bien y obtener un Plan de Trabajo personal.
Estos son algunos de los comentarios positivos recibidos. Creo que no es preciso añadir nada más:

– El tener tiempo para poder pensar en los ejercicios. Hacer ejercicio. Es decir, el formato de taller.
Tiempo para realizar la reflexión personal guiada paso por paso (módulo à reflexión)
– Ritmo de las exposiciones con el trabajo individual.
– La forma de trabajar me parece dinámica y con libertad de actuación.
– El lugar, Loyola. Magnífico entorno para realizar el taller. Es el idóneo.
– Un lugar perfecto para una reflexión personal. Desconexión con el exterior, el silencio y las condiciones en que se ha desarrollado.
– La cercanía y disponibilidad de Eugenio. Su claridad y franqueza. Su respeto hacia todos.
– Claridad de los pasos mediante ejemplos.
– Lenguaje sencillo.
– Metodología sencilla, fácil y fresca.
– Salir con una reflexión iniciada en un documento.
– Aplicación y utilidad práctica.
– Se ha sabido crear un muy buen ambiente y un agradable clima de trabajo.
– Me ha gustado todo como proceso, hasta llegar AL QUE HACER.
El método utilizado es muy bueno. Facilita el camino para concluir. ¡Ahora lo veo!
– La insistencia que se ha hecho durante los ejercicios.
– Se han reforzado situaciones que parecían normales descubriendo falsas realidades.
Grupo reducido.
– Materiales entregados.
Metodología seguida.
– Hablar en primera persona.
– Formidable cierre, aspectos tratados durante el taller que parecían no tener cabida, retoman protagonismo al final.
– Creo que se trata de una herramienta de trabajo personal aplicable a cualquier persona y en cualquier momento.
– Apasionante.
Paz
– Determinante.
– Muy importante: salgo dispuesto a actuar. Práctico.
Me he sentido cómodamente llevado.
– No tengo sugerencias por mi parte, ha cumplido todo tipo de expectativas, y me he sentido cómoda y a gusto en todo momento.
– Todo está hecho. ¿Qué más se puede pedir?

¿Qué más se puede decir?… Recordad que los próximos Talleres se van a celebrar del 11 al 13 de Marzo, y del 13 al 15 de Mayo.

Experiencias

Publicado por el 11 Oct 2010

Taller de Innovación Personal en Pamplona, para la Asociación Navarra de Empresas Laborales. Me envían el siguiente comentario escrito por un participante: “la semana pasada, para mí, el Taller fue todo un descubrimiento. Tal es así, que después de habernos forzado a vaciarnos personalmente en cada ejercicio que nos proponía, volví a casa con «paz» y en «paz». Se conoce que los pensamientos con los que me bombardeaba mi anárquico cerebro a la vuelta, debería de clasificarlos de BUENOS por los posos de PAZ que me dejaron. Cogí el libro Volver a Empezar y….caray, con la página 58….fiel reflejo mío. Y ahí sigo, subrayando, escribiendo…Que sirva como comentario y también por reconoceros el éxito del seminario que nos impartió.” ¿Qué más se puede pedir?…
Trabajamos con FISC, una ONGD de la Compañía de María. Me permite conocer en Roma alguna religiosa africana que me impacta: qué ausencia de miedo, qué alegría de vivir, qué desapego de lo superfluo y qué capacidad de aguantar la adversidad: “sí, estamos en guerra en Zaire –me dice-, pero si hay problemas, te vestimos de sacerdote y nos vamos a la selva”. Y lo dijo de la misma manera que nosotros cuando barajamos la posibilidad de ir al cine, en lugar de al bosque a pasear en el caso de que llueva. Cuando hay tanta crítica por determinados comportamientos de algunos religiosos, y con razón, podría añadirse al lado, el respeto y la admiración por el comportamiento de otros, y todo ello con la misma innegable razón.

Leo el libro de David Owen “En el poder y en la enfermedad. Enfermedades de jefes de Estado y de Gobierno en los últimos cien años”. Magnífico, siempre que se lea bien. Me explico.
1.- Puede verse como la prueba de que algunos poderosos se convierten en personajes llenos de ego, incapaces de ver lo que tienen delante, mesiánicos y obsesos con sus propios fantasmas. Es el hybris. E incluso podemos alegrarnos cómo les llega la nemesis, el castigo, a algunos de los más sanguinarios, como Hitler o Milosevitch.
2.- De la misma manera podemos ver la hybris y la nemesis en algunos dirigentes que hemos conocido, tanto españoles como más cerca de nosotros, en el propio País Vasco. Y entender así alguna de las razones de sus trayectorias.
3.- Pero no entenderíamos nada si no nos viéramos, de algún modo u otro, reflejados nosotros mismos, a nuestro pequeño nivel. Y si no nos preguntamos de qué no hubiéramos sido capaces de haber estado nosotros en su lugar y haber dispuesto del poder y la fuerza de la que dispusieran aquellos a los que con tanta claridad criticamos.
Apasionante, aunque uno piense que el autor es demasiado cruel con Tony Blair. A veces, suena a triste venganza. Y condescendiente con Mitterrand. Es mi opinión, claro.

Veo la exposición del pintor Lazkano, en el Museo de Bellas Artes de Bilbao. Original. Unos cuadros son mejores que otros. Me siento a gusto ante ellos. Me quedo con un comentario del pintor: “en ocasiones, percibimos que el tiempo se nos escapa, pero no siempre es así. Es el tiempo, nuestro tiempo, el que nos espera”… Qué gran verdad, y qué gran misterio encierra. El desarrollo personal, guarda alguna relación con el poema de San Juan de la Cruz: “para venir a lo que no sabes, has de ir por donde no sabes” .Paradojas de la vida: me entusiasma la pintura, gracias a que mi padre, pintor, me obligaba de pequeño a visitar con él las galerías de arte que yo tanto odiaba. Para que luego digan.

Volviendo a empezar

Publicado por el 02 Sep 2010

Sé que he estado fuera un tiempo, pero la verdad es que ha sido una etapa de enormes cambios profesionales. Renovado. Lo único importante es que estamos de vuelta y mejor que bien. Contamos algo de lo nuevo, que es lo que realmente importa.
Comenzamos una colaboración de trabajo con “Fe y Alegría”, que es tal vez la organización dedicada a Educación popular más importante del mundo, con 3687 unidades de servicio, y de ellos 1214 escuelas. Su sede está en Bogotá y está extendida por todos los países de América Latina. Hemos estado allí coincidiendo con el traspaso de la presidencia. Me ha impactado la presencia policial y el contraste entre la amabilidad de sus gentes yla violencia, de
una crueldad inaudita. La seguridad de poder andar tranquilamente por la calle, aunque solo sea de día, es una condición básica de la calidad de vida. Por lo demás, aun siendo diferente el escenario de las escuelas, la verdad es que tenía la impresión de que los problemas eran muy parecidos. La relación con el equipo coordinador, dirigido por Ignacio Sunyol, ha sido magnífica, y esperamos ofrecer todo lo que podamos.
Tenemos otra novedad, y es que hemos organizado tres Talleres de Innovación Personal, en Loyola, para los días 22-24 de Octubre de 2010, 11-13 de Marzo de 2011 y 13-15 de Mayo de 2011.
El objetivo del taller es ofrecer una metodología de trabajo que permita, a su conclusión, la elabo
ración de un Proyecto de Innovación Personal, que nos ayude a enfrentarnos al reto que tenemos delante, de modo que podamos:
  • identificar, precisar y poner negro sobre blanco nuestra preocupación actual.
  • desdramatizarla.
  • disponer de herramientas que nos permitan enfrentarnos a ella, y conello escribir un plan de trabajo personalizado.
En el fondo, se trata de la posibilidad real de lograr elaborar, al final del taller, en un fin de semana, un Plan Estratégico Personal. Adelanto que ya disponemos de un video resumen de toda la metodología, que será disponible muy pronto en nuestra nueva página web.
No puedo terminar sin recomendar algunos libros que me han resultado de mucho interés a lo largo de estos meses. Recomiendo tres:
«El regalo de sí mismo», de José Ramón Urbieta. Narcea. Me lo recomendó mi buen amigo Jaime Badiola, y no he hecho más que disfrutar con él.

«Bajo los cielos de Asia», de Iñaki Ochoa de Olza. Todo lo que se diga es poco. Me parece una reflexión sobre el deseo y sobre nosotros mismos efectuado por un escaladorque ya murió y que escribía maravillosamente bien.

“Etty Hillesum. Un itinerario Espiritual”, de Paul Lebeau. Es tal vez el libro másimportante que he leído en los últimos años. Me parece un libro excepcional. Es fuerte, sin duda, porque es su reflexión hasta que muere en Auschwitz, en 1943. Al final, me emocioné muchas veces, pero salí con muchas más ganas de vivir. Me lo regaló mi buena amiga Euxebi Zubillaga, y se lo agradezco en el alma. Nunca mejor dicho.

Grecia, fuera

Publicado por el 30 Abr 2010

Leo cada día más estupefacto las noticias que nos llegan. ¿Por qué está Grecia como está?… Por gastar más de lo que tienen. ¿Y cuál es la respuesta?… Ayudarle, si cumple determinadas condiciones. ¿Quién es ahora el culpable?… Alemania, por no decidirse a hacerlo. ¿Por qué no lo hace?: por egoísmo y por razones electorales internas. ¿Cuál es el mensaje subyacente?: hay que solidarizarse con los pobres que tienen problemas.
Discrepo por completo de este análisis. Cuando veo las manifestaciones de funcionarios y sindicatos, de verdad que pienso que todo lo que se va a hacer es pan para hoy y hambre para mañana. Volverán a engañarnos. No hay asunción alguna de lo que ha sucedido. La culpa la tienen, según ellos, otros; no se sabe muy bien quiénes, pero otros. Pero volvamos a hacer las mismas preguntas: ¿por qué está Grecia como está?…
Por engañar: entre ellos y a los demás.
Por ser un país corrupto.
Por haberse aprovechado de las ayudas europeas en beneficio particular.
Por no trabajar lo suficiente.
¿Por qué hay que ayudar a gente así, cuando hay tanta gente realmente necesitada en el mundo?… ¿No es una auténtica injusticia?… ¿No habíamos hecho todos un pacto y comprometido a cumplir unas reglas de juego al entrar en la Unión Europea?… ¿Por qué se ayuda al tramposo y no se le echa, al contrario, fuera, denunciándolo como tal?… ¿No sería bueno que quedara claro que los compromisos están para ser cumplidos?… ¿Por qué unos cumplen y otros no, por el calor?… ¿Y por qué unos tienen la obligación de sacar a otros las castañas del fuego?… ¿Y por qué Alemania tiene que pagar cuando fue ella misma la que salió a flote, sin ayuda de nadie, cuando tuvo que incorporar a Alemania Oriental?… ¿Y no es entendible que muchos alemanes digan que todo esto no es sino una enorme injusticia para los que se esfuerzan, pagan enormes impuestos y asumen sacrificios en beneficio de sus propios hijos?… ¿Qué mensaje estamos enviando a otros países?…
Si de mí dependiera, Grecia debería ser expulsada de la zona euro. Y cuando esté claro que ha hecho los deberes, dejarla entrar. Las ayudas son para quienes las merecen y muestran ganas de sacrificarse y luchar. Esa es al menos mi opinión.

Dag Hammarskjold

Publicado por el 15 Abr 2010

Sinceramente tengo la impresión de que Europa, en muy poco tiempo, se va a convertir en un agradable parque temático, ideal para turistas de los futuros países ricos. Se discute mucho, se exige mucho, se es muy liberal, muy tolerante, el personal se cree mucho, se cree ejemplar y auténtica referencia del mundo, pero se trata de un espejo en el que solo se miran ellos mismos, los europeos. No se resuelve, no se avanza, no se apuesta, no se sacrifica, no se cambia. Eso sí, se reflexiona mucho. Pero de hacer, poco.
Mientras en los Estados Unidos la creación neta de empleo es un hecho, el iPod de Apple es noticia mundial, nos llegan cifras de dos dígitos de crecimiento en China y cercanas al 10 en India, la creación de una unión monetaria en Asia: China, Corea, Japón y los país del Asean. Y lo último: Volvo comprado… por los chinos. O una compañía india de móviles, Bharti, que, gracias a su empuje en Africa, acaba de pasar del puesto diez al cinco. Brasil se convierte en pocos años en una potencia mundial. Obama llega acuerdos con Rusia y con China, y Europa deja de existir, políticamente hablando.
Mientras tanto, en Francia, los socialistas diciendo que van a abrir un debate sobre “qué producir, cómo producir y cómo distribuir”. No se rían, es literal. Hace falta estar en las nubes. Y en España, lo último es lo del modelo austriaco. Mañana qué será. De locos.
Sí, ya sé. Algunos me dirán: a esos otros les llegará también el tiempo del amodorramiento que vive Europa. Dos consideraciones:
– para entonces el escenario del mundo habrá cambiado por completo,
– y por otra parte, los americanos, se diga lo que se quiera, aguantan y salen. ¿Cuál es el modelo a cambiar, el nuestro o el de ellos?…

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Pero ahora quisiera hablar de algo positivo. He leído uno de los libros más interesantes con los que he topado en mi vida. Se titula “Marcas en el Camino”, de Dag Hammarskjöld. Está en la editorial Mínima Trotta. Pero vayamos por partes.
Fue un político sueco, nacido en 1901, experto en economía y finanzas, que fue Secretario General de la ONU entre 1953 y 1961. Fue elegido por unanimidad en el año 1953 y en el 57 se le renovó el cargo. Fue un gran negociador, que consiguió el armisticio de Corea, le tocó el proceso de colonización de Africa, afrontó la crisis de Suez, Hungría y las negociaciones entre Camboya y Tailandia. Murió en un accidente aéreo que nunca se esclareció, al intentar poner fin a los combates entres las fuerzas de Katanga y los soldados de la ONU en Congo. Su muerte fue una de esas cosas que quedaron grabadas en mí cuando era un chaval. Era algo así como un héroe para mí, muy a pesar -o tal vez por eso- de que yo tenía 10 años cuando murió.
Pero lo que yo no sabía es que un hombre así era también un místico, y tal vez por eso, un sabio. Había oído hablar de él en determinados libros de desarrollo personal, pero no sabía que tuviera un libro. Al parecer era un cuaderno de notas que dejó a un amigo al morir, con la nota de que lo publicara si lo consideraba de interés. Y se publicó. Luego he sabido que se trata de un libro de éxito en muchos lugares del mundo. Así, a botepronto, es un poético volumen que recuerda a la estructura de los “Pensamientos” de Marco Aurelio, sólo que, a mi parecer, es aún mejor. Difícil en ocasiones, muy denso, sabio, creyente, y con esa impresión que a uno le queda cuando se topa con alguien que “sabe de lo que habla”. Sencillamente maravilloso.
Algunas expresiones, por si alguien desea hacerse con él y leerlo. “No aceptes nunca lo que consigas al precio de una concesión”… “No midas jamás la altura de la montaña antes de alcanzar su cima. Entonces verás lo baja que era”… “Soportó la derrota sin compadecerse de sí mismo, y el éxito sin admirarse”… “¡Que Dios ha de disponer de tiempo para ti te parece natural, pero tú no tienes tiempo para ocuparte de Dios!”… “Los demonios acuden sin ser invitados cuando la casa está vacía. Para tus otro huéspedes has de abrir tú mismo la puerta”… Todas ellas no son sino citas de las primeras páginas. Simplemente digo: no haré comentario alguno, no estoy a la altura. A quien le pueda interesar, ármese de tranquilidad y tiempo, y léalo. Lo agradecerá.

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Y otro libro. Mi buen amigo Alfredo Cuber me recomienda “Sin conciencia. El inquietante mundo de los psicópatas que nos rodea”, de Robert D.Hare. Me ha hecho descubrir tanto… Y lo que en el fondo plantea es: basta ya de tanta justificación.
He leído otras cosas, pero para otra vez. Y para los que no la han visto, que no se pierdan la película “El concierto”.

Vidas

Publicado por el 15 Feb 2010

Mi buena amiga, la historiadora Idoia Estornés, me pide para un trabajo suyo algunos recuerdos de la etapa antifranquista. Le respondo que no me acuerdo de casi nada. Como insiste, y además en torno a un estupendo arroz indonesio preparado por su compañero Martin en su casa de San Juan de Luz, no hay más remedio que cumplir y responder. Pero hete aquí lo peor: al querer hacerlo me llega una sensación de peripecias muy poco heroicas, y que para ser bien entendidas hay que acudir, como siempre, a los protagonismos y ambiciones personales. También entonces.
Una turbadora sensación me envuelve: “¿total, para qué?”…”¿Qué quedó de todo aquello?”… Era como si las explicaciones ideológicas fueran unas, y la verdad de todo fuera otra sustancialmente diferente. Eso, en primer lugar. Pero luego… ¿Qué clase de análisis hacíamos para entender lo que teníamos delante?… Ahora lo veo más bien como la etapa en la que con más bruma he visto de toda la trayectoria de mi vida. Y eso que nos creíamos la vanguardia; menos mal que nos seguían muy pocos. No es, ciertamente, de lo que me siento más orgulloso.
Dos argumentos me consuelan: era joven y aprendí, y, sobre todo, jamás hice el juego a la violencia.
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Otra buena amiga, Carmen Guijarro, me habla del libro de Vicente Ferrer: “Encuentro con la realidad”. Una vida, de verdad. Me han llamado la atención varias cosas:
1.- Una sensación de que las ideologías separan, la acción buena y útil para los hombres, une, da sentido a nuestras vidas y nos hace felices. La acción buena es aquello de lo que nunca te vas a arrepentir.
2.- La constatación de que lo importante está ya dicho mil veces antes de nosotros. Lo único que es nuevo es nuestro descubrimiento, o mejor, nuestra aceptación de lo que, en el fondo, lo sabíamos de antes.
En este sentido, me ha hecho mucha gracia leer lo siguiente:
– enseñar al que no sabe.
– dar buen consejo al que lo necesita.
– corregir al que vive en el error.
– perdonar las injurias.
– consolar al triste.
– sufrir con paciencia los defectos de nuestros prójimos,
– y orar a Dios por los vivos y los difuntos
.
Me parecen tan actuales, reales, del día a día, tan prácticas y tan concretas, que me hace gracia constatar luego que son las 7 Obras de Misericordia Espirituales que estudiábamos en el catecismo de nuestra niñez.
3.- “El mundo tal cual es deja a los hombres solos, con la nada. Queramos o no queramos, sin Dios sólo nos quedan las bofetadas”.
Este mundo no es un caos. El que no veamos claro significa sólo eso: que no lo vemos, y no que el mundo no tenga una razón de ser y un significado. ¿O es que la verdad a un problema sólo existía cuando por fin caemos en la cuenta?…

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Leo la entrevista con Ferrán Adriá, en El País del domingo. Ya no es que comparta o no el giro que quiere dar a su trabajo y a su vida; ojalá acierte y le vaya bien. Respeto totalmente a los que no lo hacen. Lo importante es que haya decidido dar un giro a su edad, a pesar de su éxito y de su reconocimiento. Y sobre todo: que lo piense, que lo decida y luego que lo haga.
Me interesa mucho más su vida que su cocina.

El demonio de Stefan Zweig

Publicado por el 08 Feb 2010

Seguro que conocen a Stefan Zweig y han leído alguno de sus libros. El dedicado por ejemplo a Fouché es magnifico. Esta vez les hablo de otro libro suyo, comprado al azar en algún aeropuerto, y que me ha ayudado a pensar bien.

Sé que lo que voy a decir suscitará sonrisas, pero muchas veces, cuando me llegan buenos y malos pensamientos, suelo pensar que en ambos casos alguien externo anda zascandileando en mí, para lo bueno y para lo malo. De la misma manera que cuando me llega una idea maravillosa fruto de la intuición, algo me hace dar las gracias, en otros momentos pienso en lo que pienso. Y hete aquí que me topo con “La Lucha contra el demonio (Hölderlin, Kleist y Nietzsche)”.

En el fondo, lo que trata de decir, al explicar las vidas de esos tres grandes escritores, es que los tres eran “posesos del poder del demonio”. Zweig lo dice así: “El demonio es, en nosotros, ese fermento atormentador y convulso que empuja al ser, por lo demás tranquilo, hacia todo lo peligroso, hacia el exceso, el éxtasis, a la renunciación y hasta la anulación de sí mismo”… No sé si conocen la vida de esos tres genios, pero lo cierto es que se suicidan o se vuelven locos, viviendo todos ellos en una enorme soledad, cabalgando hasta el final del logro de sus sueños y deseos, contra todo y contra todos.

“(El demonio) se apodera de los hombres que no saben domarlo a tiempo y llena primero las naturalezas demoníacas de terrible inquietud; después… les arranca la voluntad, y… ellos se precipitan contra los arrecifes de la fatalidad”. Pero lo que Zweig nos dice es lo siguiente: “cuanto más pretende un individuo querer ser completamente puro, tanta más enemistad se atrae de sus contemporáneos”. Me recuerda tanto a lo que, hace un par de semanas, comentábamos de Pascal: la dificultad de saber vivir entre la quietud y la excitación finalmente incontrolada. Y es que cuando estamos quietos pedimos excitación, y cuando excitados deseamos quietud. “Siempre es más verde el jardín de tu vecino”, dicen los ingleses.
La naturaleza -continúa Zweigse defiende de todo radicalismo unilateral. La vida es, al fin y al cabo, conciliación, indulgencia… Es necesario, para conservar el equilibrio, someterse a situaciones intermedias, concesiones, compromisos y pactos”… “El que quiere acatar en la vida sólo una ley, el que, en caos de las pasiones, quiere hacer prevalecer una sola pasión, se convierte en un solitario y como tal sucumbe”….

A mí me ha venido la importancia del perdón, empezando por el perdón a uno mismo. Y no tanto como una obligación moral, sino como una exigencia práctica para poder continuar y sobrevivir. Cuando lees o escuchas que hay quienes ni olvidan ni perdonan -y lo entiendes muy bien en algunos casos-, entiendo también que hay personas que no han entendido nada, para desgracia de ellos.

De Himmler a San Pablo, pasando por Mo Mowlan

Publicado por el 01 Feb 2010

La verdad es que cuando uno lee los comentarios que nos llegan sobre datos económicos, que se veían venir y están predichos, las decisiones que ahora se toman, que llegan tarde y no son sino parte de lo que deberían ser, la impresión es de no haber hecho lo que toca, sino más bien lo que gusta, con la consecuencia de que ahora lo que toca hacer va a ser más duro todavía de lo que tocaba hacer antes.
Y todo ello en el marco de que, en el fondo, tampoco es tan complicado lo que toca hacer. ¿Qué pensaríamos de unos hijos que cuando la familia está en una mala situación económica dicen a los padres que ellos no están dispuestos a renunciar a nada porque son derechos adquiridos?… Pues es lo mismo a nivel general. Y la impresión que da es que, en ocasiones, la sociedad puede ser más razonable de lo que son los parecen representarles. Todo es mucho más sencillo.
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Creo que hay un engaño con muchos de los libros de desarrollo personal, basados con demasiada frecuencia en mi desarrollo sin tener en cuenta el contexto, y basándose en lo que me gusta y apetece. No es realista, no es así. No me extraña que haya tantas críticas contra este género de libros. Muchos de ellos literalmente engañan: si no se parte de asumir primero lo que me toca, el resto no tiene ni pies ni cabeza. Y sé que puede parecer duro, y que voy contra lo políticamente correcto, pero en qué mundo preferimos vivir: ¿en uno en que cada cual cumple con sus obligaciones o en otro en que cada cual vive luchando por hacer lo que le gusta, justificándolo como derechos?… Sé que alguien puede decir que caricaturizo; me da igual. Respondamos a la pregunta y saquemos consecuencias.
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He leído un libro que no se lo recomiendo: “Heinrich Himmler”, de Peter Longerich. Sí, ya sé lo que estarán pensando: “mira que eres, Eugenio, qué libros estás leyendo”. Soy así. Pues bien, la conclusión es evidente: el tipo es un señor normalito. No busquen enfermedades raras, ni pasados escabrosos, ni acontecimientos vitales dramáticos. Piensa en sí mismo todo el santo día, rechaza cualquier criterio moral, es implacable en su actuación, lo justifica con grandes teorías agravios previos, pasa más bien desapercibido, lo que le permite subir en el escalafón, es minucioso, ordenado y organizador. Le toca la posibilidad de ser muy malo. Y lo es. Es como cae en una pendiente y va hasta el final. Lo que nos distingue a las personas son dos cosas: si nos agarramos o no con fuerza al borde y resistimos, y cuan larga es la pendiente, porque una vez comenzada la caída no hay quien nos pare. Terrible y aleccionador.
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Pero para acabar bien la semana, veo en la británica una película sobre la vida de Mo Mowlam, basada en la que fuera política británica responsable de las negociaciones en Irlanda del Norte. Me emociono con ella, con su matrimonio, su fuerza, su tumor, sus pelos, sus fortalezas y su alcoholismo. Termina la película y me digo: eso es una vida, a pesar del sufrimiento. Si a alguien le interesa hay un libro: “Momentum”. Lo que no sé es si está traducido o no al español.
Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden.
Ya podría tener el don de predicción y conocer todos los secretos y todo el saber; podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada.
Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es comprensivo, el amor es servicial y no tiene envidia; el amor no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita, no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad.
Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca
”…
Por si alguien cree que está tomado de algún gurú americano, diré que es San Pablo, Carta Primera a los Corintios 12, 31-13, 8.

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