Eugenio Ibarzabal

“Cincuenta semanas y media en Brighton” en El Diario Vasco.

Posted by on Abr 09 2015, in Sin categoría

Cuando Eugenio Ibarzabal explicó a Ramon Saizarbitoria la historia que estaba escribiendo éste le contestó: «¿No estarás intentando contar un ‘Guerra y paz’ a la vasca?». E Ibarzabal replicó: «No… pero casi. ¡Ya me gustaría! He tratado de relatar la ‘guerra’ de nuestro país desde la ‘paz’ de Brighton».

El consultor, escritor y periodista Eugenio Ibarzabal ha cumplido 64 años y un viejo proyecto: una novela con aire clásico «donde no hay tesis, sino historias y acción: gente a la que pasan cosas». Ibarzabal publica ‘Cincuenta semanas y media en Brighton’, la peripecia de un bilbaíno maduro que viaja a Inglaterra en busca de «una última oportunidad vital» y termina revisando la historia del último medio siglo del País Vasco, desde el nacimiento de la violencia. «Hay una pregunta que sobrevuela todo el relato: ‘¿Mereció la pena todo lo que hemos vivido aquí en este tiempo?», reflexiona Ibarzabal. «La respuesta, o las respuestas, están en el libro», añade.

-¿Por qué ha elegido la ciudad inglesa de Brighton como escenario para contar el pasado vasco?
-Brighton es la ciudad que eligen muchos ingleses para reinventarse, el lugar donde es posible empezar una nueva vida. Ahí llega el protagonista de la novela, un bilbaíno de unos 70 años, con idea de empezar de nuevo. Para mí este libro tiene también algo de homenaje a Inglaterra. Mi mujer es inglesa, de Epson, y me gusta mucho ese país. He pasado una larga temporada en Brighton y ubico en otros escenarios ingleses, como Canterbury o Cornualles, partes esenciales de la trama.
-Ha sido usted periodista, consultor… ¿por qué ahora esta novela?
-Hace 25 años escribí una primera novela, ‘La trampa’. Ésta no tiene que ver con aquella. En primer lugar, es una novela larga: acostumbrado a resumirlo todo en estudios y en informes, quería explayarme y escribir 500 folios en los que, paradójicamente, pienso que no sobra nada. Quería escribir como los clásicos: con perdón por la comparación, mis modelos eran Dickens, Balzac, Tolstoi. Mi hijo me dijo una vez: no me hagas el análisis de los recuerdos, solo cuéntamelos. Y eso he intentado ahora.
-Lo hace compaginando su ocupación profesional con la literatura…
-Me voy retirando poco a poco de mi trabajo de consultor, dedicado solo a asuntos especiales, y me doy más tiempo para los proyectos personales como escribir.
-La novela descansa en un protagonista que intenta empezar una nueva vida al filo de los 70 años…
-Sí, ese protagonista es mayor que yo: que nadie busque un perfil autobiográfico en el personaje. Es un vasco que va a Brighton para abrir la que puede ser la última oportunidad de su vida. Pero a la vez, en el libro va apareciendo un repaso a su biografía, que es la historia de este país en sus últimos cincuenta años, con todo el dramatismo que hemos sufrido. Asistimos al nacimiento de la violencia aunque nunca se explicitan siglas: se habla de ‘la organización’ y del ‘partido’.
-Y hay un suceso que lo cambia todo.
-El 18 de julio de 1961 se intentó el descarrilamiento de un tren con excombatientes franquistas. Eso lo cambia todo, efectivamente. Para escribir el libro he buceado en archivos y sumarios que ahora ya pueden ver la luz. En El Ferrol, por ejemplo, encontré detalles curiosos de este sumario, como los tirafondos o tornillos empleados en la acción.
-La novela habla de la historia vasca desde dentro y a la vez desde fuera.
-Exactamente. Salen personajes con su nombre real, como el lehendakari Agirre, y otros que se intuyen. Hay una idea que sobrevuela todo el relato: ¿mereció la pena todo esto que hemos vivido? Cada uno responderá de una forma. ¿Había alternativas? ¿Se buscaba un enemigo exterior para ocultar los enemigos interiores? Lo que me queda claro es que la lucha intergeneracional resulta inevitable: a ninguna generación le sirve lo que le cuentan sus mayores; hay que experimentarlo todo en carne propia, repitiendo errores y fracasos. Es una pelea estéril pero parece que inevitable.
-En el libro hay más: el personaje descubre otro mundo, un contrapunto, en Inglaterra.
-El protagonista viaja solo a Brighton y termina buscando un amor, como siempre ocurre. Conoce a otras mujeres, más libres y diferentes a las que él ha encontrado en su pasado. Es otra parte del libro que me he interesado mucho, y para la que he hablado con muchas mujeres. Hay una sexualidad explícita que sorprende al protagonista.
-Al final de la historia hay una tercera vuelta de tuerca.
-Sí, todo deriva en un thriller que espero que sorprenda. Cuando lo escribí me daba miedo que pudiera parecer irreal, pero luego la actualidad me tranquilizó: la realidad ha superado las ficciones que imaginé.

Mitxel Ezquiaga.

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